Atención dirigida a niños, niñas y adolescentes (tambien podria ampliarse a adultos jóvenes). La atención tiene una orientación principalmente sistémica, por lo que se trabaja con la familia, especialmente con los cuidadores principales. 

Los procesos terapéuticos inician con una instancia de evaluación psicológica que consta de 3 o 4 sesiones, y una sesión de devolución para acordar objetivos terapéuticos con la familia. Posteriormente se realizan las interconsultas correspondientes, y el tratamiento psicológico por medio del juego y la palabra, priorizando el lenguaje que al usuario le favorezca en su expresión. La duración de los procesos depende de cada usuario y sus necesidades.